La salud mental es un problema grave en los Estados Unidos, pero no hay suficientes personas que tengan acceso a ayuda profesional. Aquí hay seis maneras en que la tecnología está ayudando a cerrar esa brecha.

    Aunque a menudo se le resta importancia o incluso se burla de ella, la enfermedad mental es una condición médica grave, y no está recibiendo la atención que necesita en los Estados Unidos. Uno de cada cuatro adultos experimenta un trastorno de salud mental en un año dado, y uno de cada 17 tiene enfermedades mentales crónicas graves, según la National Alliance on Mental Illness.

    Pero sólo el 60% de los adultos con una enfermedad mental grave recibieron servicios de salud mental el año pasado, y sólo alrededor del 50% de los jóvenes de 8 a 15 años recibieron algún tipo de tratamiento. Si se añade el número de personas sin hogar y prisioneros que no reciben el tratamiento que necesitan para sus condiciones, es obvio que existe un problema en los Estados Unidos para conseguir que la gente reciba el tratamiento que necesita.

    La salud digital está permitiendo que cada industria médica amplíe su alcance y accesibilidad, y eso representa una gran oportunidad para los servicios de salud mental. Aquí hay 7 cosas que debe saber sobre este creciente potencial de proporcionar servicios de salud mental en línea.

    1. La importancia de las empresas privadas

    Debido a que los fondos gubernamentales para los servicios de salud mental están disminuyendo constantemente, el sector privado tiene que aumentar, lo que deja la puerta abierta de par en par para las empresas de tecnología. Hay muchas plataformas de servicios en línea para la depresión y la ansiedad, incluyendo Beating the Blues, que es un curso de ocho clases que utiliza terapia cognitiva conductual para ayudar a las personas a entender la relación entre cómo piensan y cómo eso influye en su comportamiento.

    Otro ejemplo es Big White Wall, un servicio de informes y recuperación digital que también está disponible como aplicación. Es una comunidad de miembros que comparten y se apoyan mutuamente, con la ayuda y orientación de profesionales capacitados.

    2. El potencial de las aplicaciones para smartphones

    A medida que más gente se da cuenta del potencial de la tecnología para ayudar a las enfermedades mentales, el número de aplicaciones en el App Store está creciendo. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido cuenta ahora con una biblioteca pública de aplicaciones de salud, con toda una sección de salud mental. Las personas están utilizando estas aplicaciones para registrar sus actividades diarias, establecer recordatorios de medicamentos u otras partes de su recuperación y recibir terapia. Un ejemplo es Recovery Record, un rastreador para el tratamiento de los trastornos alimentarios. Está ayudando tanto a los especialistas como a los pacientes a comprender y controlar mejor los trastornos.

    3. La tecnología podría ser clave para los adolescentes

    A los adolescentes les encantan sus teléfonos inteligentes. Un informe de Pew Research de 2013 mostró que casi el 80% de los adolescentes tienen teléfonos celulares y el 37% tienen teléfonos inteligentes. Por lo tanto, las aplicaciones son una excelente manera de que los servicios de salud mental lleguen a un grupo demográfico que tiene un problema de enfermedad mental. La mitad de todas las enfermedades mentales crónicas comienzan a la edad de 14 años. Sólo el 20% de los niños son diagnosticados y tratados en un año dado.

    Alrededor del 90% de los niños y adolescentes que se suicidan tienen una enfermedad mental, y el suicidio es la tercera causa principal de muerte entre las personas de 15 a 24 años de edad. Es obvio que falta un eslabón y que la tecnología puede dar una respuesta. Un ejemplo: Las adolescentes crearon Safe & Sound, una aplicación Android para ayudar a los adolescentes que sufren de depresión y ansiedad.

    4. La Alianza Nacional de Enfermedades Mentales promueve la tecnología

    La National Alliance on Mental Illness (NAMI) es la fuente de información sobre las enfermedades mentales y un gran recurso para las personas que desean entenderlas mejor. NAMI también cubre las tendencias de la industria en su sitio web, y ha dicho que aunque la terapia tradicional es sin duda útil, no es accesible o asequible para gran parte de la población.

    Ahí es donde entra en juego Internet, y NAMI está detrás de esta idea. La organización lanzó recientemente NAMI AIR, una aplicación para iPhone y Android que está diseñada para que las personas que viven con enfermedades mentales y sus familias puedan informar anónimamente o hacer preguntas sobre cualquier cosa relacionada con las enfermedades mentales.

    5. Construyendo una red

    Las plataformas móviles y web permiten a la gente reportar cosas de forma anónima, y eso es especialmente beneficioso cuando sólo están tratando de encontrar información sobre enfermedades crónicas o responder a preguntas que puedan tener. Pero construir una comunidad para las personas, ya sean adolescentes, niños, mujeres que experimentan depresión posparto o veteranos con TEPT, es fundamental porque puede ayudar a prevenir el suicidio u otros tipos de episodios peligrosos.

    Internet proporciona un espacio seguro para que las personas se conecten sobre lo que están experimentando con las enfermedades mentales. Estas comunidades también están ayudando a eliminar el estigma que rodea a la enfermedad mental. Por ejemplo, Post it Forward, un movimiento iniciado por Tumblr; el proyecto It Gets Better, la función de prevención del suicidio de Facebook para asociarse con organizaciones sin fines de lucro para informar sobre contenido suicida y ofrecer ayuda; y Love is Louder, un proyecto de la Jed Foundation.

    6. También está ayudando a los proveedores médicos.

    Los proveedores de cuidados que trabajan en este campo también se están beneficiando de la tecnología. Como cualquier otro campo médico, para entender mejor y atender mejor a los pacientes que luchan contra las enfermedades mentales, es fundamental contar con datos sobre ellos. Una compañía que hace esto bien es Ginger.io, que se basa en la investigación del MIT Media Lab. Recopila datos de forma activa y pasiva de los pacientes y proporciona alertas, lo que permite a los proveedores comunicarse con ellos antes de que algo suceda. Tener los datos también ayuda a reducir los costos tanto para los proveedores como para los pacientes, ya que ellos llegan cuando lo necesitan, en lugar de tener que ir a las visitas programadas más tiempo extra.

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